En los últimos años, las tierras del oeste salmantino vienen desarrollando una apuesta turística que combina el disfrute del paisaje y el patrimonio de sus pueblos con la práctica deportiva de la bicicleta de montaña (BTT). Los caminos, sendas y veredas que tejen una maraña de comunicaciones entre los municipios son un escenario perfecto para recorrer en bicicleta y descubrir el encanto natural escondido en este territorio del occidente salmantino.
Más de 1.000 kilómetros distribuidos en distintas rutas cicloturísticas y centros BTT, con rutas adaptadas a los diferentes perfiles: desde el usuario más experimentado que busca rutas más exigentes hasta el que quiere disfrutar de un agradable paseo solo o en familia; todos ellos encontrarán una ruta adaptada a sus exigencias entre las propuestas por las diferentes rutas y centros BTT.
Acércate a descubrir de una manera diferente la dehesa salmantina, plagada de encinas y toros, o los paisajes quebrados de las Arribes del Duero. Pedalea entre sus pueblos cargados de historia y tradición.